Aumentar es añadir puntos para ensanchar la labor: es lo que hace crecer una manga, abrirse un chál o ampliarse el canesú de un jersey. En este vídeo vemos los aumentos básicos paso a paso y cuál conviene en cada caso para que el tejido no quede agujereado.
Los aumentos básicos
- Aumento intercalado. Levanta con la aguja la hebra que hay entre dos puntos y téjela retorcida. Es el aumento más invisible: al retorcerla se cierra el agujero.
- Dos puntos en uno. Teje el mismo punto dos veces, una por delante y otra por detrás. Deja una pequeña marca, útil cuando quieres ver dónde aumentaste.
- Lazada. Pasa el hilo sobre la aguja. Crea un agujero a propósito: es el aumento de los cháles y del calado.
- Coloca los aumentos. En una manga, aumenta uno a cada lado de la costura. En un canesú, reparte los aumentos a distancias iguales.
- Cuenta después de cada vuelta de aumento. Comprueba que el total coincide con el del patrón antes de seguir.
Errores frecuentes
- Tejer la hebra sin retorcer. Queda un agujero donde no toca. Si no era un calado, deshaz y retúercela.
- Aumentar justo en el borde. Complica la costura. Deja uno o dos puntos de margen.
- Aumentar todo de golpe. Si el patrón lo permite, reparte los aumentos en varias vueltas: el tejido cae mucho mejor.
Preguntas frecuentes
¿Qué aumento no deja agujero?
El aumento intercalado tejido retorcido. La lazada sí deja agujero, y por eso se usa en calados y cháles.
¿Los aumentos también tienen inclinación?
Sí: el aumento intercalado puede retorcerse hacia la derecha o hacia la izquierda. En piezas simétricas se usa uno a cada lado.
¿Cuántos puntos puedo aumentar en una vuelta?
Los que indique el patrón. Como regla general, no más de uno cada cuatro o cinco puntos si quieres que el tejido quede plano.
Material que usamos en el vídeo
Hilo BeMe de The Woolcatcher y agujas circulares. Aquí está toda la colección de hilos naturales.